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Marzo 2017

Mensaje del Presidente

Editorial: Walter Burzaco

A fines del año pasado se publicó el Decreto 1340/2016, estableciendoregulaciones que aspiran lograr un mayor grado de convergencia de redes y servicios en el mercado de las telecomunicaciones, y apuestan a que se promuevan nuevas inversionesque modernicen la infraestructura y garanticenuna muy amplia cobertura que permita ala población una conexión a Internet accesibleen todo el territorio nacional.

Este Decreto,que reglamenta del DNU 267/15, se insinúa como un buen primer paso. Por dos motivos fundamentales: porque reconoce el valor de las PyMEsde la TV por Cable y la necesidad de proteger su histórico y constante esfuerzo de más de cinco décadas; y porque distingue a los diferentes actores que convergen, estableciendo así una base sana para articular reglas que reduzcanla brecha digital.

A pesar de los principios que hemos resaltado, la normativa no termina por establecer una malla protectora para las empresas emprendedoras y fundadoras de la TV por Cable en Argentina. Por el contario, un análisis detallado va a demostrar que una vez más se benefician a las telefónicas monopólicas que ya dominan el mercado TIC.

En lo referido a la TV por Cable,el Decreto 1340 establece que las telefónicas podrán registrar y brindareste servicio de video a partir del 1º de enero de 2018 en los grandes conglomerados urbanos: el AMBA“extendido” (Ciudad de Buenos Aires y una muy amplia zona del Gran Buenos Aires), Rosario y Córdoba. Para todo el resto de las ciudades, aun cuando haya una especial consideración para las de menos de 80.000 habitantes, será el ENACOMquien va a establecer la fecha para que estos monopolios comiencen a dar el servicio.

Es bueno recordar, con referencia a lo que venimos expresando, que cuando se reglamentó el procedimiento de entrada para las cooperativas a una localidad donde se encontraba funcionando un servicio de TV por Cable, se estableció un procedimiento de oposición donde intervenía el organismo regulador y el área de defensa de la competencia, por el cual el operador local estaba incluido como parte en el expediente.

Aunque, pasados unos años,sea necesario reconocer que este procedimiento fue burlado cada una de las veces que se llevó a cabo, también se puede resaltar que todos los pasos donde el Cable podía ejercer su oposición estaban detallados taxativamente en una norma y que su cumplimiento era obligatorio.

Hoy en día aquella modalidad sigue vigente como resguardo ante las cooperativas, pero en las nuevas normas no se ha escrito nada con respecto a las telefónicas, lo cual les concede una nueva ventaja y por eso lo estamos denunciando.

Así las cosas, el operador local de TV por Cable no tendrá algún mecanismo de oposiciónpara enfrentar a los monopolios telefónicos y sólo lesqueda esperar que el ENACOMdemore la fechaque los habilite a dar servicios en el resto del país. Tampoco se sabe cuáles serán los recaudos para las localidades más pequeñas, porque el Decreto da un amplio margen de discreción al Ente Nacional de Comunicaciones. Dice que: “considerará especialmente a aquellas localidades de menos de OCHENTA MIL (80.000) habitantes”. Todo esto produce una incertidumbre que es necesario aventar para que las PyMEs de la TV por Cable puedan hacer sus inversiones, y para que sepan con qué resguardos cuentan si deben enfrentar a competidores de escala panregional.

Conocemos muy bien que las autoridades actuales tienen la mejor disposición para alcanzar un mayor grado de convergencia en condiciones de competencia equilibrada, pero necesitamos que vayan perfeccionado las normas regulatorias para lograr la ecuanimidad indispensable para que los más débiles no desaparezcan del mercado.