El Presidente de ANATEL (AGENCIA NACIONAL DE COMUNICACIONES DE BRASIL) realizó esta afirmación en su exposición en el segundo día de la 35 Edición de Jornadas Internacionales que se realizan en el Hotel Hilton de la Ciudad de Buenos Aires.

El regulador Brasilero detalló “La regulación no debe ser un obstáculo, al contrario, debe eliminar todas las barreras posibles para el ingreso de inversiones y tecnología.

En Brasil, desde el 2009 estamos trabajando en ese sentido. Hemos eliminado el pago en dinero por espectro al Estado. Ahora, en cambio, los operadores tienen la obligación de pagar con despliegues. En la licitación del 5G el 95% del pago fue en despliegue, eso hace que hoy el 70% de las ciudades de Brasil cuenten ya con esta tecnología y para el 2030 todas lo tendrán. Pero también pusimos como condición llevar el 4G a zonas de baja densidad poblacional, es decir, parte del pago por espectro es el despliegue de cobertura en zonas no rentables. Así, reemplazamos el pago en efectivo por despliegue y conectividad. La mentalidad regulatoria de los noventa se focalizaba en impedir la entrada de competencia, la de hoy es que el mercado y la competencia son quienes deben generar las mejores prestaciones, servicios y precios para los ciudadanos. Esto dinamizó fuertemente el sector y mejoró los servicios. Como parte de esos cambios, simplificamos los trámites para obtener licencia y sacamos el costo, que eran barreras de ingreso para las PyMEs. Esta reducción de trámites generó que hoy Brasil cuente con 22.500 Isps. Al mismo tiempo entendimos que la consolidación del mercado no era una barrera para la mejora de servicios, desde mi visión como economista la existencia de cinco operadores en mi país destruía valor. Cuando el sector se consolidó en tres actores, las inversiones lejos de lentificarse se aceleraron. Debemos crear condiciones que hagan que el mercado sea el regulador en las grandes concentraciones poblacionales y el estado garantice los servicios en las regiones o lugares donde nadie los va a llevar. Así Brasil construyó un sector que es referencia a nivel internacional.

Es también necesario abordar la regulación desde el punto de vista de que no existen para el usuario las diferencias que construyen las leyes. Lo que hoy en Brasil se considera servicios de valor agregado, una regulación del año 1997, son servicios que están dentro de un ecosistema que carece de diferenciación. El mensaje de texto fue reemplazado por el whatsapp y hoy todo el mundo llama por ese medio y no por llamada convencional. Eso ha cambiado, las OTT, el streaming y otros servicios generan valor sobre servicios de telecomunicaciones. Para el usuario no existen fronteras regulatorias y no puede ser la burocracia la que con una ley separe lo que para el consumidor es un mismo servicio. En síntesis, no puede haber reglas distintas para cada sector de un mismo ecosistema. Esas diferencias generan asimetrías regulatorias que deben eliminarse.

Otro factor distorsivo que debe ser combatido es la piratería. En ANATEL tenemos un laboratorio de lucha contra la piratería que ha generado muy buenos resultados en los últimos años. No debemos perder de vista que la piratería también atenta contra la soberanía digital de las naciones. Esas mismas fronteras que la piratería vulnera, tampoco existen para los prestadores de servicios sobre redes, es necesario que exista un uso sostenible y eficiente de las redes. Para ello es necesario una mejor coordinación entre todos los actores digitales que garantice el crecimiento sin parasitismos.”.

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El Presidente de ANATEL (AGENCIA NACIONAL DE COMUNICACIONES DE BRASIL) realizó esta afirmación en su exposición en el segundo día de la 35 Edición de Jornadas Internacionales que se realizan en el Hotel Hilton de la Ciudad de Buenos Aires.

El regulador Brasilero detalló “La regulación no debe ser un obstáculo, al contrario, debe eliminar todas las barreras posibles para el ingreso de inversiones y tecnología.

En Brasil, desde el 2009 estamos trabajando en ese sentido. Hemos eliminado el pago en dinero por espectro al Estado. Ahora, en cambio, los operadores tienen la obligación de pagar con despliegues. En la licitación del 5G el 95% del pago fue en despliegue, eso hace que hoy el 70% de las ciudades de Brasil cuenten ya con esta tecnología y para el 2030 todas lo tendrán. Pero también pusimos como condición llevar el 4G a zonas de baja densidad poblacional, es decir, parte del pago por espectro es el despliegue de cobertura en zonas no rentables. Así, reemplazamos el pago en efectivo por despliegue y conectividad. La mentalidad regulatoria de los noventa se focalizaba en impedir la entrada de competencia, la de hoy es que el mercado y la competencia son quienes deben generar las mejores prestaciones, servicios y precios para los ciudadanos. Esto dinamizó fuertemente el sector y mejoró los servicios. Como parte de esos cambios, simplificamos los trámites para obtener licencia y sacamos el costo, que eran barreras de ingreso para las PyMEs. Esta reducción de trámites generó que hoy Brasil cuente con 22.500 Isps. Al mismo tiempo entendimos que la consolidación del mercado no era una barrera para la mejora de servicios, desde mi visión como economista la existencia de cinco operadores en mi país destruía valor. Cuando el sector se consolidó en tres actores, las inversiones lejos de lentificarse se aceleraron. Debemos crear condiciones que hagan que el mercado sea el regulador en las grandes concentraciones poblacionales y el estado garantice los servicios en las regiones o lugares donde nadie los va a llevar. Así Brasil construyó un sector que es referencia a nivel internacional.

Es también necesario abordar la regulación desde el punto de vista de que no existen para el usuario las diferencias que construyen las leyes. Lo que hoy en Brasil se considera servicios de valor agregado, una regulación del año 1997, son servicios que están dentro de un ecosistema que carece de diferenciación. El mensaje de texto fue reemplazado por el whatsapp y hoy todo el mundo llama por ese medio y no por llamada convencional. Eso ha cambiado, las OTT, el streaming y otros servicios generan valor sobre servicios de telecomunicaciones. Para el usuario no existen fronteras regulatorias y no puede ser la burocracia la que con una ley separe lo que para el consumidor es un mismo servicio. En síntesis, no puede haber reglas distintas para cada sector de un mismo ecosistema. Esas diferencias generan asimetrías regulatorias que deben eliminarse.

Otro factor distorsivo que debe ser combatido es la piratería. En ANATEL tenemos un laboratorio de lucha contra la piratería que ha generado muy buenos resultados en los últimos años. No debemos perder de vista que la piratería también atenta contra la soberanía digital de las naciones. Esas mismas fronteras que la piratería vulnera, tampoco existen para los prestadores de servicios sobre redes, es necesario que exista un uso sostenible y eficiente de las redes. Para ello es necesario una mejor coordinación entre todos los actores digitales que garantice el crecimiento sin parasitismos.”.

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